El solar tiene una superficie de 298 metros cuadrados, en los que se implantan diferentes volúmenes fragmentados que tratan de dar singularidad a un edificio único que contrasta con las naves que le rodean. Un cruce de cinco calles, cercano a equipamientos de gran importancia como la policía local, el instituto de Secundaria de Banyeres de Mariola, la sala de Exposiciones L'Estació y el antiguo taller de L'Estació, actualmente en ruinas pero de gran interés patrimonial y arquitectónico.
El edificio proyectado trata de reflejar la sencillez de la institución que representa, con fachadas blancas y rojas como representación de los símbolos de la institución.
Destaca por su funcionalidad al conseguir un servicio completo de emergencia rápido y eficaz, con diferentes espacios para garaje y almacén de materiales necesarios de la institución, una sala de reuniones y un futuro retén.






